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sábado, 6 de julio de 2013

La Silla en el Primer Festival Interamericano 1966



 Afiche del Festival de Cine,
creado por Antonio Maldonado.

"Presentamos en este festival muy pocos ejemplos del cine experimental o de avant garde, pero debe recordarse que los productores de este tipo de cintas desarrollan y exploran nuevas técnicas, que a menudo son usadas después por los productores de cine comercial. Una de las más notables películas experimentales que habrá de presentarse en la cinta dominicana LA SILLA, un ensayo o indagación existencialista sobre el significado de la identidad dominicana. Utilizando un único actor, una silla, algunas fotografías de Trujillo y unas pocas piezas de utilería, esta película de largo metraje explora la angustia de un joven dominicano que bajo el régimen de Trujillo se enfrenta a mentiras, tortura y muerte. Los objetos vienen a ser símbolos de la realidad histórica de la dictadura y, a la vez, de los conflictos psicológicos del joven, enfrentado primero con la tiranía y luego con la libertad. La intensidad emocional nunca decae a pesar de lo limitado del elenco y de la falta de escenografía. Con un mínimo de objetos, bajo una excelente dirección e igual actuación, la película crea, mediante su técnica experimental, una realidad que es tal vez más impresionante que lo que sería con una ordinaria documentación social."

Texto crítico incluído en el programa del Festival de Cine Documental, realizado dentro del marco del Primer Festival Interamericano, entre el 27 de marzo y el 6 de abril de 1966 en el teatro Cortés, de San Juan, Puerto Rico.

creado por Lorenzo Homar.




La Silla en la revista SDQ


SILENCIO, SE RUEDA
Un año de cine en medio de la ignominia
A los cines nacionales llegaban las películas que, en ocasiones, perduraban en pantalla el tiempo suficiente para casi, casi, aprenderse los diálogos.

{Por Pablo Ferrer | Fotos fuente externa y Archivo General de la Nación | Edición 0005}

En 1965, República Dominicana vivió en carne propia el argumento de una mala película bélica, con tintes de intriga y ropajes de opereta. Una invasión, hablando claro: una intromisión ilegítima de Estados Unidos en la soberanía de un país que intentaba levantar el vuelo después de tres décadas de feroz tiranía. El final feliz, que lo hubo (a medias) llegó tarde, con la salida de las tropas invasoras al grito recuperado de ‘váyanse verdes’. Andaba pues el pueblo más necesitado que nunca de sana evasión y el cine, desde siempre, ha sido mágico a la hora de sacar a la gente de la cruda realidad durante dos horas.



Los cines Santomé e Independencia durante 1965
(...)



El ejemplo de Franklin Domínguez
¿Y Dominicana? Acababa de despertar al cine de hechuras modernas dos años atrás, gracias a Franklin Domínguez y "La silla" (1963), protagonizada por Camilo Carrau. Como recuerda Félix Manuel Lora en su libro "Encuadre de una identidad audiovisual", en los treinta años de trujillato solamente se realizaron documentales del país con la exaltación del tirano, sus obras y sus parientes.
“La película –recuerda Lora- va relatando los hechos históricos que marcaron la dictadura trujillista. El actor se enfrenta a una secuencia de escenas diversas que abarcan desde el contenido filosófico de su escena, hasta aquellas desesperantes de la silla eléctrica y las cámaras de torturas de la tiranía. El elemento de la silla juega un papel importante en la película, puesto que es fotografiada desde numerosos ángulos y condiciones luminotécnicas, y con gran ajuste al desarrollo del argumento. Así esta silla se convierte en las barras de una cárcel, en un púlpito, en un juez o en un fantasma. La silla alcanza, dentro de sus propias condiciones, reacciones humanas”.

Después de "La silla" volvería el vacío –no es casual la coincidencia con los doce años de Balaguer- con honrosas excepciones, sobre todo en el campo documental, con Max Pou, paradigma de la técnica y la profesionalidad del gremio en esa época. Su trabajo junto a Eduardo Palmer "El esfuerzo de un pueblo" (1968) es digno de mención, como su documental turístico "Carnaval", en 1969.

 Fuente: Revista SDQ

Franklin Domínguez y su película La Silla

Raúl Pérez Peña (Bacho)
columnapancarta@yahoo.com

Mañana viernes en el Fórum Pedro Mir de la Librería Cuesta, es la conferencia del dramaturgo, realizador y actor Franklin Domínguez con una exposición sobre la película La Silla, protagonizada por el fallecido actor y creador puertoplateño Camilo Carrau.

Convocada para las 6:30 PM, en la conferencia se mostrará el guión de La Silla, que hace de Franklin Domínguez el pionero en película de largo metraje en nuestro país.

Conjuntamente con el maestro italiano (+) Adriano de la Rosa, Domínguez es también pionero en la autoría de la primera ópera completa dominicana titulada “Anacaona”.

Igualmente, Domínguez es pionero como creador de la primera comedia musical dominicana: “Solano”. Con música de Rafael Solano, la obra se presentó a casa llena durante 14 noches consecutivas en el Teatro Nacional.

En el escenario se mostrará la misma silla utilizada en el rodaje de la obra y parte de la crítica especializada de la prensa en el país, Puerto Rico y Estados Unidos.

En el 1er. Festival Interamericano de Arte, (1966, San Juan, Puerto Rico), se califica a La Silla como “un ensayo o indagación existencialista sobre el signifi cado de la identidad dominicana. Utilizando un único actor, una silla, algunas fotografías de Trujillo y unas pocas piezas de utilería, esta película de largo metraje explora la angustia de un joven dominicano que bajo el régimen de Trujillo se enfrenta a mentiras, torturas y muerte”.

Se publicó que “con un mínimo de objetos, bajo una excelente dirección e igual actuación, la película crea, mediante su técnica experimental, una realidad que es tal vez más impresionante que lo que sería con una ordinaria documentación social”.

Ese único actor de La Silla es Camilo Carrau, pionero en la actuación del género del largo metraje en el arte cinematográfico.

Además de actor de cine y teatro, Carrau fue creativo publicitario y excepcional dibujante, autor de una célebre carpeta de plumillas sobre las casas victorianas de Puerto Plata. (La carpeta puede verse en la Sociedad Cultural Renovación). Carrau es uno de los 21 creadores culturales de la exposición a gran tamaño del primer Festivacho Cultural, en cuyo programa fi gura la conferencia de Franklin Domínguez mañana viernes, a prima noche, en la Librería Cuesta.

Fuente:Columna "Pancarta", Listin Diario.

jueves, 27 de junio de 2013

La Silla en la revista ¡Ahora!

domingo, junio 13, 2010

La Primera Pelicula Dominicana...

Muchos de nuestra generación creemos o vimos el nacimiento del cine dominicano partiendo de la pelicula Nueba Yol de Angel Muñiz y Luisito Martí, pero la realidad es que anteriormente hubo multiples intentos y ensayos en la cinematografia dominicana. Peliculas como "Un Pasaje de Ida" de los 80´s o más antiguas como "La Silla" a inicio de los 60´s no dan un marco de referencia de como verdaderamente fueron los primeros pasos en este segmento de las artes en el que aun estamos en fase de desarrollo como lo es "La Industria del Cine en Republica Dominicana".

Tirando paginas pa´la izquierda y buscando referencias en reseñas bibliograficas de cuando "cuca bailaba" me he topado con una historica publicacion en un segmento especial de la Revista Ahora del año 1963 en su edición No. 25 del 30 de Enero, en la cual habla sobre la pelicula "La Silla" como primer largometraje de produccion, direccion y actuacion puramente dominicana y con una particularidad muy interesante porque en ella solo trabaja 1 solo actor, el sr. Camilo Carrau.

A continuación coloco en varias imagenes el articulo completo publicado en la revista unos dias antes de estrenar en las salas de cine de aquella epoca... Vealas en el mismo orden en que se presentan...check it out:







FUENTE: Pipiota Blog



LA SILLA por Félix Manuel Lora


Después de cuatro décadas de las aventuras de Palau es que se vuelve a identificar otro intento por producir un producto fílmico dominicano. La tiranía dejada atrás cortó todo intento de un proceso de hacer cine en República Dominicana. La falta de preparación técnica y los problemas de financiamiento, redujo toda iniciativa para lograr ciertos objetivos concretos dentro del área.Cuando Franklin Domínguez llegó a Nueva York en 1961 se reunió accidentalmente con su antiguo compañero del teatro de Bellas Artes, Camilo Carrau.


A Carrau le interesó escribir un libreto para el cine y filmarlo con el camarógrafo Clark Jonson. Ninguno de los tres había tenido experiencia antes en una producción de largo- metraje. Carrau había actuado en la 20th Century Fox en aspectos relacionados con el cine y aprovechó su trabajo allí. Jonson, por otra parte, trabajaba en un estudio de comerciales.


Domíguez escribió un libreto que trataría el problema puertorriqueño en Nueva York. Se titulaba "Extraño en su propio mundo". El costo de la producción los hizo desistir. Domínguez, entonces, a fin de no dejar caer el proyecto, sugirió filmar su monólogo teatral "¿Quienes son mis jueces?". La idea entusiasmó a los demás. Se decidió cambiar el título de la pieza y así surgió el primer guión de "La silla". Después de una serie de problemas económicos que amenazaron el rodaje de este filme, la cinta fue terminada y decidida a lanzarse a la vista del público dominicano.


El estreno de la película estaba anunciado en el principal teatro de la capital, pero lamentablemente los empleados de cine se encontraban en huelga y, no obstante los arduos empeños de los productores, no pudieron estrenar en la fecha señalada. A fin de imponerse a los obstáculos decidieron estrenar en Santiago y finalmente el 26 de enero de 1963, "La silla" tuvo su primera exhibición pública. En el proyecto solo actuaron Franklin Domínguez, Camilo Carrau y Clark Jonson.

"La silla" trata un asunto dominicano pero mundialmente conocido: el régimen dictatorial de Rafael Leonidas Trujillo, que gobernó esta pequeña isla del caribe durante 31 años.

El filme cuenta con un solo actor, Camilo Carrau, y a través de este carácter la película va relatando los hechos históricos que marcaron la dictadura trujillista. El actor se enfrenta a una secuencia de escenas diversas que abarcan desde el contenido filosófico de su escena, hasta aquellas desesperantes de la silla eléctrica y las cámaras de torturas de la tiranía.

La silla juega un papel importante en la película, puesto que es fotografiada desde numerosos ángulos y condiciones luminotécnicas y con gran ajuste al desarrollo del argumento. Así esta silla se convierte en las barras de una cárcel, en un púlpito, en un juez o en un fantasma. La silla alcanza, dentro de sus propias condiciones, reacciones humanas.

"La silla" plantea el problema de la juventud dominicana bajo el régimen de Trujillo. Es la historia de un joven a quien se acusa de haber traicionado a sus compañeros mientras estuvieron en la cárcel, acusados de formar un "complot" para asesinar al dictador. En su auto-defensa él expone lo fácil que es pasar del estado de héroe a traidor. Considerando que la mayoría del pueblo cooperó, en cierto modo, con Trujillo, durante sus 32 años de gobierno, él se pregunta quién puede levantar su mano contra él.

Lo lamentable es que este filme se ha convertido en un símbolo casi perdido, con pocas posibilidades de rescate, puesto que la única copia existente está en muy mal estado y que posiblemente quede entre los recuerdos de nuestra irregular filmografía dominicana.



FÉLIX MANUEL LORA 
FUENTE: Cinema Dominicano

Obra casi completa

Cine

  • La Silla, primera película dominicana de largometraje, género drama. Filmada en la ciudad de Nueva York, fue estrenada en Santiago de los Caballeros (República Dominicana) el 23 de enero de 1963, con afluencia record de público a tres tandas; película insigne de las noches culturales de la Zona Constitucionalista durante la Revolución de Abril de 1965; Aclamada por la crítica y el público en el Festival de Cine documental del Primer Festival Interamericano, en San Juan, Puerto Rico en 1966.

    Inéditas:
  • Ella y el pescador, (guión cinematográfico)
  • Filoctetes, (guión cinematográfico)
  • Souvenir 203, (guión cinematográfico)
  • Festival de voces, (guión cinematográfico)
  • Aire y mar, (guión cinematográfico acerca de la Revolución de Abril)
  • Contra la corriente (guión cinematográfico)
  • Los carpinteros (guión cinematográfico)

Teatro

  • Extraño juicio.
  • Espigas maduras.
  • Cuando los héroes quedaron solos
  • Se busca un hombre honesto
  • Campaña electoral
  • Se busca un hombre deshonesto
  • Colón, agua y apagón
  • Solano  (primera comedia musical dominicana)
  • El primer voluntario de junio, (Premio Unico de la Fundación Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo)
  • Canción de abril, drama patriótico.
  • Juego de ajedrez.
  • Tambores y castañuelas, drama, mística, canto y danza.
  • Drogas.
  • Los borrachos.
  • Omar y los demás. (Obra ganadora del Premio Nacional de Teatro de la Secretaría de Estado de Educación y Cultura y también del Premio Internacional de Teatro Diego Fabri, en Palermo, Italia, en 1983).
  • Duarte entre los niños, obra teatral infantil.
  • Duarte: Fundador de una república, (Obra teatral más significativa de Franklin Domínguez en su aspecto de montaje y producción, 1976).

Obras escritas

  • Éxodo, (drama bíblico)
  • Cuando juega el amor,(melodrama)
  • Mi esposa espera un niño, (comedia)
  • Dos en la soledad, (drama de tipo filosófico)
  • El punto final,(ensayo de teatro sin texto)
  • Hombres y relojes, (comedia)
  • Habitación para mujeres, (drama que se desarrolla en Texas)
  • Un amigo desconocido nos aguarda,(drama)
  • El tercero ausente, (monólogo doble, experimental)
  • El caso Andrés Rivera, (drama policíaco)
  • La farsa de los campesinos infieles (comedia folklórica en verso)
  • El hombre frente al espejo, (drama con influencia hindú)
  • Alberto y Ercilla, (comedia astracán)
  • Extraño juicio, (drama de denuncia social)
  • Tertulia de fantasma, (comedia)
  • El vuelo de la paloma, (drama, luego convertido en musical) (Obra Premiada)
  • La niña que quería ser princesa, (teatro infantil. Obra Premiada)
  • El último instante, (monólogo, traducido a varios idiomas, incluyendo el chino, adaptada al cine por el Indio Fernández)
  • La broma del senador, (comedia que inició el Teatro de la UASD, ganadora de dos premios en Bélgica, en 1965 y en 1980)
  • Habitación 203, (comedia de estudiantes, se desarrolla en Texas)
  • Anacaona, (ópera dominicana con música del maestro italiano Adriano La Rosa)
  • Espegas maduras, (drama en contra de la tiranía de Trujillo)
  • La cena de las solteronas, (comedia ganadora de un Premio Casandra en 1998)
  • La espera, (drama que inauguró un teatro de Stephens College en Columbia Missouri, en 1974 y que tuvo estreno mundial en el Theatre Royal Du Gymnase, en Bélgica, en 1964)
  • Antigona–humor, (sátira humorística basada en tema griego)
  • La llamada, (monólogo para una actriz)
  • Sexo y aburrimiento, (monólogo para un actor, presentada en todo el país y en festivales de Honduras, El Salvador, New York)
  • Cuando los héroes quedaron solos, (drama estrenado en 1975 acerca de los últimos días del trujillato)
  • Juego de canasta, (comedia de crítica social)
  • El secretario trujillista que lleva el 30 de mayo en el bolsillo, (una tragicomedia acerca del servilismo en la Era de Trujillo)
  • La pensión de mamá Nonó, (comedia musical)
  • Se busca un hombre honesto, (sátira política acerca del golpe de estado a Juan Bosch)
  • Tribunal de confiscaciones, (sátira política acerca de la devolución de los bienes a los trujillistas)
  • Campaña electoral, (sátira política continuación de Se busca un hombre honesto)
  • La bandera, (un canto a la bandera dominicana y contra las intervenciones de otras fuerzas políticas)
  • El encuentro, (obra poética, traducida al chino)
  • Lisistrada odia la política, (comedia inspirada en un tema griego, premiada por la Secretaría de Educación)
  • La silla, (drama teatral llevado al cine. Primera película dominicana de largo metraje)
  • Los actores, (drama, representado con gran éxito en Panamá)
  • Omar y los demás, (dos veces ganadora de premios en el país y en el extranjero. Premiada en Palermo, Italia, en 1983)
  • Duarte: Fundador de una república, (acerca de la vida intensa del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, representada a nivel nacional e Internacional)
  • Farsa de las dos que quedaron para vestir santos, (experimento teatral al estilo del teatro Kyogen de Japón)
  • Proceso a un hombre loco, (tragicomedia de crítica social)
  • Mi tia loca Jamona, (comedia que tiene record de público en todas sus presentaciones) (Éxito en el Teatro Repertorio de New York)
  • Que buena amiga es mi suegra, (comedia que fue un éxito en el país y en el Teatro Repertorio de New York)
  • Canción de abril, (drama acerca de la Revolución de 1965)
  • Los borrachos, (tragicomedia ganadora de Premio de la Secretaría de Educación y éxito en el Teatro Letea de New York, en Puerto Rico y Venezuela
  • Aniba de busca de la bondad, (teatro infantil, ganadora del Premio de la Secretaría de Educación)
  • Los papás no hacen milagros, (teatro infantil, Premiada por el Banco Condal con otra de sus obras)
  • Las aventuras de Chachala y Pelon, (obra infantil, seleccionada para un homenaje a Pedro Henríquez Ureña en el Teatro Nacional)
  • Tu también morirás, (drama bíblico)
  • La teleraña del poder, (tragedia de un hombre en el poder)
  • Hola navidad, (comedia musical navideña)
  • El extraño amor de Cora, (drama esotérico sobre el tema espírita)
  • La hora del regreso, (drama campesino Premiada por la Secretaría de Agricultura y la Secretaría de Educación)
  • Solano, (primera comedia musical dominicana basada en la música de Rafael Solano)
  • Drogas (voz de alerta contra las drogas. Premio de la Secretaría de Educación)
  • Juego de ajedrez, (drama sobre el problema dominico–haitiano, representado en Cuba, Aruba, México con gran éxito)
  • Las extrañas presencias, (drama de tipo espiritual, acerca del más allá, ganador del Premio Anual de Teatro de la Secretaría de Educación)
  • Tambores y castañuelas, (drama acerca del tema de la identidad dominicana, representado en múltiples festivales internacionales, en Mónaco, México (en dos ocasiones), Cuba, Aruba, Bélgica y Holanda
  • Por latinoamerica en 80 minutos, (comedia musical ganadora en Texas del Premio Newman Club)
  • Psiquiatra en infidelidades,(comedia)
  • Una chica en alquiler, (comedia con canciones)
  • Duarte etre los niños, (obra de teatro infantil, acerca de Duarte y sus trinitarios, para ser representada por niños. Montada en cuatro ocasiones diferentes, en años diferentes, por el Colegio Santa Teresita, en el Teatro Nacional y en Bellas Artes y en el interior del país)
  • A mi manera, (alta comedia, musical)
  • Bailamos ese tango, (drama con toques musicales, ganadora del Premio Anual de Teatro de la Secretaría de Educación)

Libretos de radio

  • El embajador que engañó a su presidente
  • Los que no caben en el avión
  • El veneno de la mentira
  • Los genocidas de San Isidro
  • La serie de Charlas con el pueblo
  • El patriótico editorial Un día más, dominicanos
  • El grito de Capotillo (guión radiofónico de una duración de tres horas).  

PREMIO NACIONAL DE LITERATURA 2003

Nota del autor: Adheriéndome a las celebraciones que se llevan a cabo durante todo este mes de marzo, y que culminan con las celebraciones del 27 (DE MARZO), declarado Día Internacional del Teatro, me animé a postear este texto que ya fue publicado en la revista de artes escénicas: El monstruo del entremés. (Lo que parió el Bobo). No.1. Año.1. Septiembre 2003; pp.32-33. Santo Domingo. El mismo da cuenta del galardón concedido a Franklin Domínguez como Premio Nacional de Literatura (2003), a la vez que ofrece una resumida panóramica de los hechos más significativos de la vida de este artista, hasta ese momento.
viernes, 5 de marzo de 2010


FRANKLIN DOMÍNGUEZ, Premio Nacional de Literatura (2003)

Por Jochi Muñoz

Mencionar el nombre de Franklin Domínguez es mencionar, sin dudas, el nombre de un hombre de teatro de cuerpo entero: dramaturgo (el más prolífico, representado y traducido de los dominicanos), actor (incluyendo radio, televisión y cine), director, productor, docente...

Natural de Santiago de los Caballeros (1931), donde organizaba veladas, demostrando ya, desde su infancia, una marcada inclinación hacia las tablas. Se traslada a la ciudad de Santo Domingo en su adolescencia, y tiene la oportunidad de presenciar una obra de teatro por vez primera, hecho que marca de manera indeleble el camino del que ya nunca se apartaría, escribiendo por ese entonces su primera pieza.

Ingresa, en 1947, a la recién fundada Escuela de Arte Dramático, dirigida por Emilio Aparicio, donde se gradúa en 1949. Junto con otros compañeros forma, en 1952, el Cuadro Experimental María Martínez.

Su intensa actividad teatral durante su juventud no hace que descuide la formación en otros campos del saber, ingresando a la Universidad de Santo Domingo, donde opta por el título de Doctor en Derecho. Posteriormente, asiste a la Universidad de Texas, donde estudia Dramaturgia con el profesor E. P. Conkle.

Astutamente, Domínguez ha sabido conciliar su intensa vida artística con la no menos agitada vida política. Llega a alcanzar en cinco oportunidades la posición de Director General de Información y Prensa de la Presidencia de la República, durante los gobiernos de Juan Bosch, Rafael Molina Ureña, Francisco Alberto Caamaño Deñó, Héctor García Godoy y Antonio Guzmán. Desempeña, en dos ocasiones*, la posición de Director General de Bellas Artes, durante la administraciones de Antonio Guzmán y de Leonel Fernández. Logra consolidar la actividad Marzo Teatral de Bellas Artes, que mantuvo en sus gestiones al frente de esta Institución.

De su quehacer artístico merece resaltarse sobremanera su rol de dramaturgo que, como ya señaláramos, es el de más basta producción local: alrededor de 70 obras teatrales, de las que se han representado más de 50; varias han sido publicadas, y de éstas, algunas traducidas al inglés, francés, chino, sueco y papiamento, y representadas en estas lenguas.**

Ha visto representar sus obras en numerosos países: Estados Unidos, Venezuela, Puerto Rico, Aruba, Bélgica, Mónaco e Italia. Con su obra La Espera, se inaugura el teatro del Stephen’s College, en Columbia; y la pieza Cuando los Héroes Quedaron Solos, es la primera obra dominicana presentada en nuestro Teatro Nacional.


Domínguez ha expresado en reiteradas ocasiones que su preocupación principal al escribir una obra es lograr una comunicación fluida con el público, para, de esta forma, poder atraparlo. Con este afán, estructura sus obras de manera asequible a todos, cuidando la calidad de los diálogos. Señala que en sólo tres casos el texto no ha estado al alcance de todo el auditórium. Así, de Omar y los Demás (que fue premiada en Italia), y del guión de la película La Silla, dice que el lenguaje es bastante filosófico, y de La Espera, que es muy denso.

En su oficio de dramaturgo, Domínguez ha abordado los más diversos géneros y fuentes temáticas. Así, transita con gracia por la comedia ligera: Mi Tía la Jamona, Que Buena Amiga es mi Suegra, La Broma del Senador; aborda la tragedia: La Espera, Omar y los Demás; se sumerge en el drama intenso: Los Borrachos, Los Actores, Bailemos ese Tango; de igual modo incursiona en el libreto para ópera: Anacaona; se solaza en escribir para la infancia: La Niña que Quería ser Princesa, Duarte entre los Niños; hace teatro musical: Solano, El Vuelo de la Paloma; ha hecho adaptaciones de novelas históricas: El Masacre se Pasa a Pie (de Freddy Prestol Castillo) y Los Carpinteros (de Joaquín Balaguer).

Un punto a resaltar, de vital importancia en su variopinta producción, es el hecho de haber sabido armonizar su doble condición de hombre de teatro y hombre de política. De este modo, tanto de sus demonios personales fruto de vivencias de determinadas situaciones socio-políticas, como los de los vaivenes de los cargos gubernamentales que ha ocupado, saca materia prima para componer sus piezas. Especial mención merecen dos de ellas; en primer término, Espigas Maduras, escrita en 1958 a su regreso de Texas, ofrece al auditórium un retrato metafórico de la dictadura de Trujillo: Un padre tiránico que tiene aterrorizados a sus hijos, y del cual sus amigos y relacionados se van alejando. Con unos diálogos atrevidos para la época, los hermanos se confabulan para lograr la eliminación física de su progenitor.

La segunda obra, Se Busca un Hombre Honesto, trata sobre el derrocamiento de Juan Bosch (1963), en la que se ataca abiertamente a los golpistas y se denuncia sarcásticamente las consecuencias de esa acción. Esta pieza se estrena en los días del golpe, y con ella se inicia Domínguez en la sátira política, teniendo su secuela con Campaña Electoral, Se Busca un Hombre Deshonesto y Colón, Agua y Apagón.

Innumerables han sido los reconocimientos y premios recibidos por Domínguez a lo largo de su carrera como dramaturgo, tanto en el país como en el exterior, pero en estas cuartillas sólo mencionaremos uno: el Premio Nacional de Literatura 2003, otorgado por la Fundación Corripio y la Secretaría de Cultura. Con el mismo no solamente se reconoce, con toda justicia, la labor de vida de este hacedor de teatro, sino que la presea connota también un reconocimiento al teatro dominicano en sí, y por ende, a todos aquellos hombres y mujeres que por décadas han dejado su piel en el escenario y tras bambalinas, al ejercer el oficio de actor, de técnico y/o de producción, como en las aulas, al ejercer el oficio de forjadores de los talentos de “cada entonces”. Y en Domínguez vemos la suma de esos esfuerzos.
__________

*En la actualidad ocupa esta posición por tercera oportunidad.
** Datos vigentes hasta la fecha de publicación del texto en la revista El Monstruo del entremés, en 2003.




FUENTE: Hoy conocí el mar

Entre lo universal y lo nacional

martes, 12 de junio de 2012

LA OBRA DRAMÁTICA DE FRANKLIN DOMÍNGUEZ, ENTRE LO UNIVERSAL Y NACIONAL

Por Gilda Matos 


 FRANKLIN DOMÍNGUEZ,dramaturgo dominicano, latinoamericano y del mundo. Sus obras tienen la grandeza de reunir rasgos de identidad y universalidad a la vez. En ellas se encuentran personajes, temas del teatro clásico comprensibles a la realidad cotidiana del entorno caribeño y latinoamericano, llenando de risas, razones y sentimientos al público teatral de las últimas cuatro décadas.

 Su sendero dramático lo inicia con valentía desafiante y sueños de libertad, desde muy joven, a los 23 años durante el régimen trujillista, tiempo difícil en que paso a paso abre una carrera exitosa que hoy enorgullece a toda la nación dominicana. Su identidad con los mejores valores de la nación se irradió en toda su escritura: los mártires, héroes y quienes les adversan, forman partes de los personajes que caracterizan muchas de sus piezas, las cuales en el transcurso del tiempo se han convertido en testimonios históricos de las luchas y conflictos de los primeros siglos y épocas relevantes de la nación, después de la fundación de la República.


 Lo dominicano se convierte en esencia para el argumento de sus obras y los rasgos psicológicos de sus personajes revelan la idiosincrasia y el pensamiento de los habitantes de la Isla La Española, aspectos que forman parte de todas sus creaciones, tal como se refleja en “Se Busca un Hombre Honesto”, pieza teatral que ha conservando vigencia durante más de cuarenta años desde su estreno, donde los personajes reciben por nombre Todo Para Mi, Todo para Nadie y Todo por la Fuerza. 


El autor conoce más que nadie nuestra peculiar manera de hacer política y ver el mundo y por ello satiriza los personajes, prototipos del ámbito socio- político. 


 En su humor, se revelan y focalizan como rayo de luz los males de una sociedad que precisa evolucionar hacia un mejor desarrollo ético y moral.


 El carácter universal de sus obras es una de sus más notables virtudes, en las que se destaca el extraordinario dominio de las unidades aristotélicas heredadas del teatro clásico (acción, tiempo y espacio). No obstante, cuando se requiere, el autor las transgrede de forma innovadora en muchas de sus piezas, como en el caso del monologo “El Último Instante” donde da un manejo inusitado a estas unidades. 


Noemí, el personaje central de la obra, recorre la acción dramática de modo análogo en el pensamiento, motivo por el cual, en la representación es posible mezclar el tiempo y el espacio de forma ingeniosa. No es casual el hecho de que este monólogo haya sido traducido a más de cinco idiomas y montado en varios continentes, quizás debido a este atributo. 


 En su tránsito de medio siglo por la escena teatral, Domínguez ha desarrollado una vasta experiencia, no sólo como dramaturgo, sino también como actor, productor y director, que lo hace conocedor de las intríngulis del teatro, condición que se ve reflejada en sus textos a través de su gusto por la riqueza de acotaciones, aspecto orientado a facilitar el trabajo de las puesta en escena de sus obras. 




 Las fibras sensibles y testimoniales de su vida en el arte teatral lo llevan a plasmar en sus dramaturgias las vicisitudes y trampas del destino de los actores y actrices del teatro.   


 En “Los Borrachos”, cuenta el infortunio de muchos de los protagonistas de la escena y la soledad que los acecha, como puede apreciarse en el personaje de Débora, quien vive en aislamiento y frustración, anhelando el éxito que nunca tuvo. 


 Su trayectoria está marcada por la adopción de diversas líneas temáticas, como las políticas, históricas, sociales, familiares, patrias, costumbristas, folklóricas y de género lo que le ha dado riqueza y pluralidad a sus producciones dramáticas que se cuantifican aproximadamente en una centena de obras. La misma variedad se expresa en cuestiones de estilos y géneros, siendo un excelente cultor del drama, la tragedia, la comedia, la sátira, tragicomedia, farsa, ópera y teatro musical.


 Franklin Domínguez es un verdadero comunicador, un autor que de manera sencilla comunica ideas profundas, residiendo precisamente en esta facultad la grandeza de su obra, tal y como él mismo lo expresa: “Un teatro que no comunique algo, es un teatro vacío, un teatro llamado al olvido desde el momento mismo en que se cierran las cortinas o baja el telón”. Para el autor, la acción dialógica es fundamental en el texto y el espectáculo teatral.


 El sentido de universalidad en el teatro de Domínguez lo expresa en la visión que posee de la dramaturgia “el lenguaje debe ser, además de creíble, bien claro, natural, espontáneo, con un gran sentido de universalidad, para que todos, sin importar idiomas ni fronteras, lo disfrutemos igualmente como propio”.


 El autor dominicano muestra al mundo nuestras historias, pensamientos e ideas con un alcance cosmopolita en el estilo, lenguaje, personajes y estructura dramática, que le hace merecedor del grado y estatura de universalidad frente al mundo.


Fuente: Visión del Arte